martes, 21 de marzo de 2017

SIEMPRE, SU RISA



...ese nudo en la corbata,

esa mancha en la camisa,

en la cena una mirada,

y en esa noche, sin prisas,

se le nota enamorada.

Y una camisa doblada,  una mañanera brisa,

un adiós en una esquina con pena disimulada.

Y siempre, siempre, su risa.

viernes, 10 de marzo de 2017

DESENREDANDO EL PENSAMIENTO



El recuerdo de uno de esos momentos indeseados e indeseables en el que, él, trataba de ordenar su pensamiento, hurgó en el subconsciente y descubrió, tapada con el polvo de la confianza y la verdad que le cegaba, su soledad, crónica pero reversible. Y la paciencia injustificada ya no tuvo sentido...


miércoles, 15 de junio de 2016

ALEGRE DECEPCIÓN

En aquella pequeña plaza, de Talavera, los regates se sucedían entre los setos y los remates de cabeza se precipitaban contra la pared del local que tenía la portería dibujada con tiza. Los sábados echaban un partido en un terreno cercano, con las porterías marcados con piedras o bolsos de deporte.

A pesar de su corta edad, se apuntaron al campeonato alevín organizado por el Ayuntamiento. Uno de ellos, el que se encargó de buscar  las camisetas, prestadas por "Zarra", y organizó al equipo, planificando entrenamientos y partidos, tenía que quedarse fuera, era mayor, tenía 12 años. 
Por unos meses no era alevín, y no podía participar en el campeonato, con el que tanto soñaba, ni jugar con los amigos, a los que tanto apreciaba; y para subsanar la decepción, entre todos decidieron que se inscribiera como entrenador.

Llegaron a la final, fue el equipo revelación, al "entrenador", le dieron una medalla y salió en los periódicos locales, destacando su excelente labor, a tan poca edad.

Cuarenta años después, con el título de Entrenador Nacional, aún espera el final de aquel sueño que comenzó en aquella pequeña plaza de Talavera.  

domingo, 13 de abril de 2014

CUÁNDO NOS EQUIVOCAMOS?


Hoy no hay palabras, ni sueños... solo recuerdos.
Cada uno con los suyos; tal vez coincidamos en alguno..

martes, 11 de febrero de 2014

ESCALERAS AL CIELO


…Tú ante mi y yo mirándote, no parecía buena idea porque los dos íbamos acompañados; aunque, por suerte, la noche pudo depararnos una situación reveladora. 
 Durante un rato estuve observando como tus miradas, fugaces, leales y atrevidas, buscaban los ojos que acarician tú pelo y besaban tus mejillas, que eran los míos. Entonces se me ocurrió el mejor juego de mesa de mi vida...

martes, 4 de febrero de 2014

CONTRA TU LUZ.



…Cuando llegué al sitio a donde habíamos quedado, “El Zaragoza”, accedí a su interior, pero tú no estabas. Al principio me preocupe porque acudí tarde y sin poder avisarte.

En ese momento, no puede saber si tú habías venido, miré a la puerta y decidí marcharme, tenía que recorrer doce pasos, aproximadamente nueve metros, que parecían dilatarse con la angustia que me generaba la impaciencia.

Mientras salía a la calle y respiraba nervios, por tu ausencia, pensé que por la mañana nos veríamos, y me quedé tranquilo...