jueves, 9 de mayo de 2013

Tras recorrer los parejés de la Serena, tierra vegatativamente hostil, nos acercamos al lugar que Julián, "el cartero", que en paz descanse, bautizó, con sumo acierto, como la puerta de la Siberia. Se me ocurre que si lo que hacemos es el sentido contrario, lo podríamos llamar el valcón de la Serena y las Vegas Altas del Guadiana. Orellana la Vieja, paraiso natural donde todos podemos descansar en paz, en vida... Ven!